Fushimi Inari Taisha

10.000 toriis recorren la montaña formando un túnel naranja

Fushimi Inari Taisha es uno de los santuarios sintoístas más famosos y importantes del país. Desde su fundación en el 711, fue creciendo en popularidad. Hoy es la sede de una red de más de 32.000 santuarios dedicados al dios de Inari en todo Japón.

En 965, el emperador Murakami ordenó a sus mensajeros informar de los eventos principales al guardián kami de Japón; concediendo a Fushimi Inari-taisha, junto con otros 15 santuarios, el soporte imperial. Más tarde, en 1871, se le asignó la categoría de kanpei-taisha; los santuarios que reciben protección del gobierno, y son comúnmente asociados con la familia imperial. Éste rango se le dio a 67 santuarios de todo el país.

Llaman la atención, los alrededor de 10.000 toriis (los famosos arcos naranjas) que recorren la colina. Son donados por comerciantes y artesanos, a cambio de obtener riqueza en sus negocios. Éstos recorren el camino hacia la montaña, formando un túnel de unos 4 kilómetros de largo. Los famosos Senbon Torii (lit. “los 1000 torii”), la zona en que el recorrido se divide en dos pasillos, están en la parte inicial del paseo.

video de los Senbon Torii (via Instagram)

El santuario está dedicado al dios de Inari, quien aunque antiguamente era conocido como dios del arroz y las cosechas. Actualmente también es considerado el de la prosperidad y la buena fortuna en los negocios. Debido a esto, en fin de año, más de dos millones y medio de visitantes se acercan a rezar y a pedir un año de buena suerte y prosperidad.

Las estatuas en forma de zorro (kitsune, en japonés) que se encuentran durante el camino, son los mensajeros de Inari. En su boca llevan una llave de granero, o una bola, que simboliza la deidad.

¿Porqué naranja?

El color naranja (más concretamente bermellón) utilizado en el recinto, está considerado símbolo de la fuerza de la vida. Usado también como recurso para contraatacar hechizos y males de ojo. Es la tonalidad que expresa el poder del dios de Inari, por eso es el predominante en todas las construcciones y toriis del santuario.

5.0 2 Opiniones

  1. Memorias de un viajero

    Fuimos al templo de Inari atraídos por las escenas de la película “Memorias de una gehisa”, supongo que como tantos otros.
    Fue un paseo memorable por toda la montaña, disfrutando de los bosques y el entorno. Impresiona el paso bajo los torii pero también la montaña y el paseo.

  2. Paseo por Fushimi Inari

    Cuando visité por primera vez Fushimi Inari me sentí como la protagonista de la película Memorias de una geisha. Es un lugar mágico. Puedes hacer un recorrido de unos metros o de unos kilómetros que te llevan a la cima de la montaña por caminos muy bien señalizados. A medida que vas subiendo te encuentras con menos gente y disfrutas más del lugar, de la naturaleza y la espiritualidad que desprende. No os lo podeis perder!

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68 Fukakusa Yabunouchicho, Fushimi-ku, Kioto
Cómo llegar
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